Remueva cuidadosamente todo el material suelto, piedras, polvo y cualquier residuo del área afectada utilizando una escoba o herramienta adecuada.
Asegúrese de que tanto la base como los bordes del bache estén completamente limpios y secos para garantizar una mejor adherencia de la mezcla.
Si es posible, use una emulsión asfáltica PAM sobre la superficie limpia para mejorar la durabilidad y el sellado de la reparación. Inspeccione visualmente el área para confirmar que no queden partículas sueltas antes de proceder.






